¿Lula a la cárcel y Dilma fuera de la presidencia?
En Brasil, los 13 años de mieles del Partido de los Trabajadores (PT) con el poder llegan a su fin. Los escándalos de corrupción comprometen a su líder, Luiz Inacio Lula da Silva, para quien la Fiscalía ha pedido que sea metido tras las rejas en forma preventiva. Y su pupila, Dilma Rousseff, se enfrenta a masivas protestas y está a las puertas de un juicio político que podría concluir en su renuncia a la Presidencia. Ese es el contexto de las multitudinarias marchas de protesta que ayer se vivieron en Brasil y cuya cuantificación por las autoridades se hizo imposible en las turísticas playas de Copacabana, aunque medios presentes en las mismas hablaron de alrededor de un millón de personas. La presidenta volvió a escuchar la frase “fuera Dilma”, que más de un millón de manifestantes pronunció en marzo de 2015. “El gran problema de Brasil, sin duda, es la corrupción y la deshonestidad de nuestros políticos que están actualmente en el poder”, declaró a Efe Sheila Rogato, una de las manifestantes. “El problema es que hay demasiado robo en Brasil”, dijo a Efe Farid Assed, miembro de Revoltados On Line, uno de los grupos contrarios al gobierno que convocaron los actos de protesta. Lula es hoy el corazón del escándalo en la estatal petrolera Petrobrás. Entre 2004 y 2012 habrían salido de allí 2.400 millones de dólares para favorecer a compañías corruptas. La Fiscalía asegura que el expresidente es “uno de los principales beneficiarios”. Su mandato fue del 2003 al 2010, lo que implica que el presunto desangre de Petrobrás también salpica a Dilma Rousseff, presidenta desde 2011. Según indagaciones de los fiscales del caso, Lula recibió 5 millones de dólares, a través de pagos por conferencias y bienes inmuebles. “Si encuentran en mi cuenta un solo real que hable contra mi conducta, no merezco ser de este partido”, replicó el exobrero metalúrgico y sindicalista, en referencia al PT, del que fuera presidente de 1984 a 1994. El hombre de negocios más poderoso que ha caíd